El nuevo aparato de seguridad mexicano ha logrado un récord casi perfecto en detenciones de alto perfil de la violencia organizada. Salvo por una persona fallecida en el marco de un cateo judicial, todos los operativos de detención han sido pulcros y con una intensidad de combate muy reducida en comparación a los últimos 20 años. Columna relacionada: https://www.rodrigocornejo.info/2026/01/detienen-al-botox-en-michoacan.html
La reciente detención de "El Botox" , líder extorsionador en Michoacán, ejemplifica el cambio en el modelo de seguridad pública que ha logrado el aparato de seguridad mexicano con sus nuevas capacidades. En poco más de un año, se logró terminar el viraje de la contención de la violencia hacia la irrupción en las redes criminales mediante la inteligencia policial, naval y militar fusionada. Mientras en décadas pasadas las capturas derivaban en tiroteos masivos y en el exterminio de los “objetivos prioritarios”, los operativos actuales priorizan la geolocalización y el cerco judicial, para atacar a las redes de extorsión y logística con un uso mínimo de la fuerza. Esta irrupción reduce el valor de la presunta protección que estos grupos pueden dar a sus miembros o a los actores económicos formales, degradando el valor de la extorsión como una estrategia de control territorial de la violencia organizada. La reducción de la letalidad en las detenciones de los objetivos priorit...