La sequía en Jalisco y México obedece a causas diversas. Eventos de este tipo suceden de manera frecuente en México, que está bajo un gran estrés hídrico debido a la sobreexplotación de acuíferos por empresas privadas y la gran corrupción que hay en los organismos que manejan el agua como el SIAPA. La ola privatizadora neoliberal otorgó concesiones a empresas multinacionales que revenden un recurso público en forma de agua embotellada o se embolsan ganancias por procesos industriales que consumen mucha agua. Es una mentira de los conservadores que este tipo de eventos se mejorarán si pequeñas acciones individuales ahorran agua. Esos son pasos necesarios pero el cambio estructural que se necesita es recuperar el aprovechamiento del agua para la mayoría de los mexicanos y que podamos afrontar, de manera inteligente y con un mejor manejo de cuencas, las sequías de este tipo.
Escribo estas líneas porque creo firmemente que ellos nos quedan a deber. Simplemente no salen las cuentas. La Cámara de Diputados es ese espacio de donde salen las fotos de personas en traje bostezando, riendo inexplicablemente o cuchicheando mientras se aprueban leyes que afectan la vida de todos los mexicanos. Es por eso que contar algo que sucedió en San Lázaro es vital para saber por qué urge empezar a arreglar ese espacio que es de todos los mexicanos , no de ellos . Estos últimos meses hemos visto cómo los partidos que dicen ser oposición (a pesar de que ahora van juntos) no solamente son cómplices del Pacto por México, sino que no han podido o no han querido evitar que se legisle fast-track, a última hora. Ellos están produciendo leyes de poca calidad que dañan nuestra democracia. Hablemos, por ejemplo, de la famosa “Ley Chayote”. Aprobada con 205 votos a favor, 168 en contra y cero abstenciones, esta ley permite que el gobierno siga promocionando sus logros gastando g...
