El resultado de las elecciones en México es mezclado. Morena gana terreno en todo el país y gobernará ya a casi al 50% de la población del país. Sin embargo, en Nuevo León y en Jalisco Movimiento Ciudadano se fortaleció. En la circunstancia de la zona metropolitana de Guadalajara, los candidatos de Zapopan y Guadalajara llevan ventaja en medio de los señalamientos y las denuncias aún no resueltas del uso de millonarios programas de compra de voto mediante tinacos y calentadores solares. El balance para Morena en Jalisco no es positivo, a diferencia del resto del país y deberá reorganizarse para contener el vendaval de privatizaciones, endeudamiento y especulación inmobiliaria que viene a todo Guadalajara. Sin embargo, la exigencia de la ciudadanía de seguridad, agua y servicios públicos cobrarán factura muy pronto a Movimiento Ciudadano y Morena estará listo para ofrecer una alternativa a estos problemas desde los cabildos, presidencias municipales y el congreso de Jalisco.
“Nadie sabe lo que ha venido a hacer a este mundo, a qué corresponden sus acciones […] emperador o cargador, nadie conoce su fardo ni su corona.” León Bloy en El Alma de Napoleón La frustración y la impaciencia son palpables en el Frente Opositor. Al dar por terminado su proceso de selección de candidato prematuramente, se estrellaron de frente contra la predicción del presidente López Obrador de que Xóchitl Gálvez sería irremediablemente elegida como su candidata. Sin embargo, ese choque con el muro no despertó a nadie del Frente. Quedaron adormecidas las ilusiones de dos ocasos políticos, dos caras de la moneda del conservadurismo catrín. Primero, Santiago Creel que rompió en llanto al escapársele de las manos la candidatura opositora, que seguramente sería del PAN. Después, Beatriz Paredes que en medio de un amargo pesimismo reveló al Frente una negra verdad: “no imaginé que, a veces, los procesos democratizadores adoptan rutas mercadológicas más que ciudadanas, son los aprendizajes...
