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Apuntes acerca del nuevo aeropuerto CDMX

Para acercarnos al tema del nuevo aeropuerto, debemos de hablar de dos cosas: del proyecto en sí y de la consulta que está por ocurrir. Hablar del proyecto es complicado por el terreno que pisamos. Ha habido tanta discusión acerca de quién está calificado para opinar y quién no. Las personas que participan en la discusión en redes sociales parecen tener opiniones predefinidas que simplemente defienden buscando el argumento político, arquitectónico, económico o ambiental que más les agrade.
Análisis técnico de las alternativas existentes planteadas en la consulta del NAICM.

Quienes buscan defender la consulta nos han dicho que aunque sea imperfecta, tener participación y buscar la opinión de la gente respecto al tema es valioso en sí mismo.

Quienes buscan atacar la consulta nos han dicho que está mal diseñada, votaron en más de una urna para demostrar su debilidad ante el fraude y hablan del enorme costo de cancelar un proyecto multimillonario ya comenzado.

Algo muy claro es que las personas no estamos acostumbradas a que nos pregunten respecto de un tema técnico. Un grupo grande de personas ha dicho que en temas complicados, solamente son los expertos en esa disciplina los que están calificados para opinar. Este grupo de personas se descalifican a sí mismas de opinar en casi cualquier tema de la vida en común. Es algo extraño, pero entiendo su argumento. “Que sean responsables los expertos, ellos saben más” nos dicen.
Aeropuertos complementarios al AICM en el Sistema Metropolitano de Aeropuertos
También es claro que un grupo grande de personas señala una tendencia histórica grande de políticos, académicos, ONGs y expertos que una y otra vez se han equivocado en sus predicciones y decisiones. Muchas veces también, han sido cómplices de decisiones entre amigos y políticos corruptos. Nunca más, nos dicen. Si lo pagamos del dinero de todos, todos tenemos derecho a opinar, nos dicen.
También es claro que un grupo grande de personas señala una tendencia histórica grande de políticos, académicos, ONGs y expertos que una y otra vez se han equivocado en sus predicciones y decisiones.

Los argumentos apenas comienzan a ponerse en la mesa: la consulta obligó a ello. Ya hay incluso señalamientos de que los aeropuertos regionalesdestinados a captar y concentrar el aumento del tráfico aéreo que se esperaba que aumentara a través de los años fueron abandonados a favor de centralizar el tráfico en la Ciudad de México. El desmantelamiento de Mexicana y la venta de sus slots (espacios fijos dedicados a una aerolínea para aterrizar y hacer uso de pista) fueron parte de ello.
Aeropuertos del Sistema Metropolitano de Aeropuertos por capacidad (2018)
El estudio del Sistema Metropolitano de Aeropuertos a seis años de su establecimiento nos habla de la fuerte tendencia a construir un gran aeropuerto en la Ciudad de México en vez de fortalecer la red existente. Tijuana, Guadalajara y Cancún son aeropuertos que cumplen el mismo propósito que el de CDMX — conectar México con el mundo. La ampliación del de Guadalajara se ha topado con problemas similares al primer intento de construir el NAICM, por vicios de origen muy viejos: conflictos con ejidatarios. Por un motivo o el otro, la red no crece a pesar que durante años, se le dieron facilidades gubernamentales para ello.

Hay que ser claros: el aeropuerto de Texcoco es un proyecto impulsado a por el gobierno saliente de Peña Nieto. Es un intento por lograr lo que no logró Vicente Fox, una manera de congraciarse con constructores e inversionistas y de construir a ultranza el nuevo aeropuerto. Los argumentos que nos dicen que es muy caro cancelarlo poco a poco han mutado a decir que la obra es buena y vale la pena, pero partieron del argumento del costo porque reconocen que ‘es mejor continuar con una mala decisión que frenarla y quedarse con lo peor de ambos mundos’.

A mi me parece que el debate que estamos teniendo debió de haberse dado previo a la consulta. Pausar una obra como ese aeropuerto, por más grande que sea, no puede ser tan malo. Se nos dice que es una obra de primer nivel, planeada por los mejores en su campo. Yo creo a pesar de toda la grandeza del proyecto, podría fallar. Ya ha habido fallos similares en otros países. En Alemania, la afamada firma suiza Herzog & de Meuron carga ya con un sobrecoste de 1000% en la construcción del aeropuerto de Berlín-Brandeburgo. La obra lleva más de 7 años de retraso.

Quienes defienden la consulta como un instrumento que va a resolver los problemas podrían ser algo ingenuos, pero yo no lo creo así. Están tratando de defender la promesa de democracia participativa y popular del gobierno entrante. Es válido, pero no le quita los defectos a la consulta.
La política jamás va a esperar a que estemos listos para responder estas preguntas difíciles.

No comparto la idea de que la consulta debe de ser legal, constitucional y convocada por un instituto como el INE. El plebiscito para ratificar el acuerdo de paz en Colombia fue una iniciativa del gobierno ejecutivo en turno quien convocó, decidió la pregunta y contó con la intervención “del Ejecutivo, el Congreso y el Judicial.” Se equivocan en su enfoque quienes atacan la consulta por su origen.

Lo que hace falta, es que todos los lados del debate reconozcan la consulta como válida. Los más férreos defensores de Texcoco y sus más apasionados opositores viven en mundos diferentes. La suma de sus mundos es que nadie tiene la razón, nadie considera que las alternativas del oponente sean válidas de ser discutidas en la consulta actual. En ese aspecto, la consulta ha fallado rotundamente.
Papeleta para votar en la consulta del NAICM
Lo único que espero es que como país, aprendamos que es necesario que nos hagan preguntas importantes acerca de este tipo de cosas. Con el debate que estamos teniendo ahora se ha demostrado que las preguntas difíciles no nos agradan. Sin embargo, la política jamás va a esperar a que estemos listos para responder estas preguntas difíciles. Afortunadamente, este error de planteamiento de la consulta demostró que es necesario aprender a trabajar en ello, porque eso vale más que cualquier aeropuerto diseñado por cualquier arquitecto de renombre internacional.

Postdata: Por lo anterior y varias razones más, votaré en contra del aeropuerto de Texcoco, no por estar a favor de Santa Lucía sino porque la consulta, defectuosa, está planteada así.

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