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Salinas mata dos veces

El padre de la desigualdad también quiere ser el padre de los magnicidios. El papel no aclarado de Carlos Salinas de Gortari en el asesinato de quien iba a ser su sucesor sirve como prólogo de su futuro papel en cualquier atentado que pueda sufrir Xóchitl Gálvez. Salinas es ya el arquitecto de ello y está construyendo las condiciones para que suceda.

A través del columnista Raymundo Riva Palacio, Salinas de Gortari ha comenzado a insertar en la discusión pública la idea de que la candidata designada por Claudio X. González podría ser asesinada o sufrir un atentado. El objetivo de ello sería comprobar que AMLO de alguna manera lo provocó, por no dar seguridad adecuada a Gálvez o por enrarecer el clima político y que se desborde la violencia en las elecciones.

Salinas y Riva Palacio acusan falazmente a AMLO de querer hacer justamente lo que ellos hicieron – enrarecer el ambiente de la sucesión presidencial y luego aprovechar políticamente un magnicidio. Durante el salinato, Riva Palacio fue el jefe de información de la presidencia, a través de Notimex. Salinas lo usó hábilmente y enrareció todo el clima político mediante su apoyo a Camacho Solís en desmedro del candidato oficial, Colosio. Ambos lo hicieron también después del asesinato, a través de Manlio Fabio Beltrones y dejando a los gobiernos de Baja California y Tijuana fuera de la investigación. Lo hicieron con tortura, ocultando la información y de otras formas más, inconfesables y difíciles de comprobar.

Xóchitl Gálvez debe saber que los que supuestamente la apoyan en su carrera para ser candidata presidencial solo buscan hacer más costosa la derrota del frente conservador en las elecciones del 2024. No buscan ganar, sino ganar perdiendo. Y para Salinas de Gortari y todos los reaccionarios que le rodean, tanto del PRI como los empresarios que se codean con él, sería más que justificable hacerle daño a Xóchitl con el afán de martirizarla o dañar a AMLO. Para ellos, este fin justifica esos medios.

Esto debe ser un llamado de atención para el panismo, que es el único adversario ideológico real de la Cuarta Transformación. Su alianza coyuntural con lo más rancio del priismo, aunque cada vez es más orgánica, podría causarle severos problemas a su candidata. Cuando tus presuntos aliados están dispuestos a asesinarte, cuando menos imaginariamente en las columnas de los diarios, algo está mal. El frente ultraconservador no cuida de los suyos, solo cuida los intereses y parece que están dispuestos a que su candidata pase por lo peor con tal de dañar a la Cuarta Transformación. Es verdaderamente repugnante, tanto para Gálvez como para el país. Ojalá que Salinas y Riva Palacio recapaciten y cesen en su empeño. Si no, habrá que nombrarlos como lo que son: gente que medra con la tragedia humana. Escorias de la política.



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