En 2025, la geopolítica de la prohibición dio un giro perverso al pasado. Mientras la violencia organizada a través del “narco” mexicano opera como corporación global, Washington busca imponer una securitización absoluta. La estrategia de Estados Unidos de calificar a los cárteles como terroristas busca instalar una doctrina jurídica llamada "Unwilling or Unable" (Indisposición o Incapacidad) que lleva desde 2001 buscando instalarse como norma internacional.
Esta doctrina pretende legitimar
la agresión extranjera si un Estado "víctima" determina unilateralmente,
que un Estado desde donde se originó una agresión de actores “no estatales” no
puede suprimirla. Al definir al narco (un actor “no estatal”) como
amenaza nacional, Estados Unidos mantiene vivo el argumento de que México es
incapaz de contenerlo. La etiqueta de terrorismo es el dispositivo con
el cual se hace posible una "legítima defensa" extraterritorial: el
uso de fuerza se justifica aun si el Estado territorial no consiente o propone
cooperación y paz. Es así como se justifica la actual agresión a Venezuela.
México ha denunciado esto ante
organismos internacionales como una violación al artículo 51 de la Carta de
la ONU. Esta oposición pública y reiterada frente a la práctica de EE. UU.,
Israel y el Reino Unido le da a México el estatus jurídico de opositor
persistente a esta doctrina, haciendo posible recurrir al derecho
internacional para defenderse de una futura agresión.
La oposición de México parte del peligro que esta doctrina representa, permitiendo a las potencias operar sin límites, bajo criterios amorfos de capacidad definidos por juristas o funcionarios que no rinden cuentas a nadie. El narcotráfico es un fenómeno de mercado global, impulsado por la crisis de valores que la presidenta Sheinbaum ha señalado.
Combatirlo mediante guerras de agresión hace al mundo
más violento. Además, cierne sobre EE. UU. el fantasma del enorme costo material
y humano de una invasión ilegal: la destrucción de Iraq bajo mentiras las neoconservadoras
que el movimiento MAGA denunció con tanta fuerza ante el pueblo estadounidense.
