El proceso electoral que se viene será decisivo para garantizar la Transformación de México siente sus bases. La gubernaturas en disputa muestran la tendencia de que Morena lleva la ventaja. Esto no solo es por el trabajo del presidente, sino porque la población votante ha expresado su rechazo a los esfuerzos separatistas de un grupo de gobernadores que improvisan diariamente ocurrencias mediáticas para obtener cualquier pretexto para romper con el gobierno federal. Estas elecciones ponen a prueba cuánta vida le queda al régimen neoliberal. El pueblo de México se encargará de enterrarlo.
En Jalisco, desde hace una década se ha instalado un estilo de gobernar que coincide en casi todo con la derecha privatizadora y neoliberal que quedó derrotada en las urnas este 2018. Es una manera de gobernar desde las agencias de mercadotecnia, desde mesas de especialistas ‘independientes’ y desde un manto progresista en apariencia, cuyo trasfondo es la alianza (de jure y de facto) con el Partido Acción Nacional y sus votantes. En Jalisco, Movimiento Ciudadano intenta revivir el maltrecho proyecto ideológico y económico del PAN. Las pruebas de este estilo se encuentran por doquier: nombrar mediante una mala adaptación de la gobernanza gringa un “ gerente de la ciudad ”, exenciones fiscales para funcionarios en activo que jamás dejaron sus negocios para ir a gobernar y ‒la más reciente‒ los cortes de agua potable, especialmente en colonias pobres de la ciudad hasta por 15 días. Las justificaciones ante estos abusos del poder tienen eco en medios de comunicación locales por la afinid...
