Alfaro está en modo campaña, pero desde las sombras. A diferencia del presidente López Obrador, Alfaro manda mensajes políticos escudándose de sus redes sociales, sin enfrentarse a la incomodidad de responder preguntas de periodistas de forma directa. Aparte de ello, Alfaro encabeza la operación tinaco y el uso de camiones de la Fiscalía y del transporte público concesionado, todo a favor de Movimiento Ciudadano. AMLO también incide en el proceso y negarlo sería ingenuo. Sin embargo, su forma de hacerlo, de manera abierta y dentro de los cauces de la ley, nos llama a la reflexión de qué tipo de democracia queremos. ¿El de la simulación naranja, que esconde sus operaciones de compra de votos? ¿O el modelo de diálogo circular de la 4T, que pone en el centro de la discusión pública los temas inocultables, que es mejor procesar entre todos de manera abierta? La respuesta está clara. La república de la simulación va de salida y con y con ella, las prácticas de coacción de Movimiento Ciudadano y Alfaro.
Las pensiones de lujo del IPEJAL reflejan claramente la decadencia de los grupos de poder que han gobernado Jalisco durante décadas. La lista de pensionados incluye a personas que han contribuido en hacer a Jalisco el feudo de especulación inmobiliaria y corrupción qué ahora se expresa en el gobierno actual. Vengan de donde vengan, los beneficiarios de estas pensiones gozan de un ingreso superior a sus contribuciones a la vida pública y completamente fuera de toda decencia y proporción. La iniciativa de relumbrón de Alfaro tendría algo de mérito si no se hubiera descubierto hace días la profunda corrupción de sus propios funcionarios y de él mismo, que se sirvieron con la cuchara grande del fondo revolvente del COVID, pagando alcohol, café, comidas chatarra y toda clase de compras ajenas a la pandemia. https://www.milenio.com/opinion/editoriales/debate-generacional-jalisco/pensiones-doradas-representantes-partidos-opinan-tema
