Los partidos políticos son parte importante de las democracias modernas. Casi todos los países del mundo los tienen y hay de todo tipo – desde dictaduras de partido único hasta democracias en desintegración a pesar de sus elecciones. En México, los partidos se han resistido al cambio. Algunos, producto de ello, van a desaparecer. Las recientes coaliciones demuestran que por sí solos muchas veces no pueden ganar porque perdieron la gran fuerza de antaño. Sin embargo, con pocos años de existir, el partido del nuevo presidente logró vencer a los demás en la mayoría del país. La herramienta del partido sigue vigente y por eso, una advertencia: nunca más toleremos partidos que son negocios corrompidos y de espaldas a las personas.
Es un azar. Los que nos eran leales nos traicionaron, los que fueron traidores pueden salvarnos. no sabemos ya nada de nada. — Extraño país el nuestro. — Es un país corrompido hasta la médula de los huesos -suspiró. Enrique a Carranza, en medio de su huída. El sueño y desencanto de un burócrata con aspiraciones de intelectual perfila muy bien el momento de quiebre que tal vez pasaron los secretarios de este nuevo régimen. Ellos, al igual que Enrique, el burócrata de El rey viejo, fueron violentamente atravesados por la crudeza de la política mexicana cuando creyeron que podían acceder a las glorias del gobierno y hacer historia sin penurias o dificultades. "No hay un gran mexicano que no sea o haya sido un fugitivo". No me simpatiza la causa legalista de Carranza pero la corta novela ayuda a forjar una extraña empatía del orden ante el caos de los mexicanos que no se cansaban de guerrear entre ellos, cambiando de bando conforme la necesidad, la codicia y ...
